¿Dolor en el pecho o angina de pecho?



El dolor en el pecho es un síntoma muy frecuente de consultas en el servicio de urgencias (~6 millones de visitas anuales). Ahora bien, no todo dolor en el pecho se debe a problemas del corazón, ya que también pueden ser consecuencia de problemas musculares, de los huesos, los pulmones, el esófago e, inclusive, de órganos abdominales. Afortunadamente, menos del 6% de los casos de dolor torácico se deben a problemas que ponen en peligro la vida (infarto del corazón, aneurisma o disección aórtica, neumotórax, etc.). Generalmente, el dolor se debe a problemas menos serios, como dolor muscular, gastritis, reflujo o ansiedad. De todas formas, no debe arriesgarse y es mejor tener una evaluación médica oportuna en caso de tener este síntoma.


¿Cuándo sospechar que el dolor de pecho es una angina de pecho?


Primero que nada, hay que definir a la angina de pecho, la cual es un dolor de carácter opresivo, generalmente, localizado en el área del esternón (retroesternal), ocasionado por insuficiente aporte de sangre (oxígeno) a las células del músculo del corazón (miocardio). Característicamente se presenta o se vuelve más intenso con el esfuerzo físico o estrés emocional, se atenúa o desaparece con el reposo o el consumo de medicamentos como los nitratos (nitroglicerina, isosorbide, etc.) y se extiende hacia alguno de los brazos, o ambos.


Cabe destacar que, en pacientes añosos, mujeres y diabéticos, la sintomatología puede variar. Es en estos en quienes podemos encontrar a los equivalentes anginosos, como son: falta de aire, malestar torácico, astenia, dolor con la inspiración profunda, desmayo, nausea o sensación de muerte inminente. De manera extraordinaria, existen personas que no tienen ninguna sintomatología y suelen ser diagnosticados de manera fortuita durante la realización de estudios (ej. electrocardiograma o ecocardiograma) por otros motivos, como en una valoración pre-operatoria.


La causa más frecuente de la angina de pecho es la presencia de placas de colesterol que obstruyen de manera significativa las arterias del corazón (aterosclerosis). Cuando existe ruptura o erosión de estas placas, se forman coágulos que producen una oclusión total de la arteria, ocasionando un infarto del corazón (muerte de las células del corazón). Se deberá de sospechar esto último, sobre todo, cuando se hayan modificado las características de la angina (mayor intensidad o duración, inicio al realizar menor esfuerzo físico, etc.). Es de suma importancia llamar a una ambulancia cuanto antes, en caso de esto último.


Así como existen características que aumentan la posibilidad de que se trate de algún problema del corazón, también existen algunas que lo disminuyen. Entre ellas que se modifiqué con la posición del cuerpo, que sea generado con la simple palpación, que su localización sea por debajo de la glándula mamaria y la ausencia de relación con el esfuerzo físico.


Es particularmente importante prestar atención no solo a las características del dolor, sino también a sus posibles acompañantes: falta de aire, hormigueo o molestia en los brazos, la espalda, el cuello, la mandíbula o el estómago, náuseas, eructos, reflujo, sudoración, palpitaciones, mareos y desmayo.


En caso de notar algo de lo mencionado, es importante acudir a una revisión médica. Tras un interrogatorio y exploración física, así como la realización de un electrocardiograma podemos establecer el riesgo de que usted este cursando con problemas del corazón. En estas situaciones, el tiempo es de suma importancia.


Otras causas del dolor en el pecho


Como se mencionó previamente, otros problemas distintos a un infarto pueden ocasionar dolor torácico y algunos pueden ocasionar sintomatología indistinguible de la angina de pecho. Aquí una lista, la cual es muy larga, pero que con una buena valoración médica podemos establecer un diagnóstico en la mayor parte de los casos.


  • Musculoesqueléticas

  • Tensión muscular

  • Costocondritis

  • Fibromialgia

  • Psiquiátricas

  • Ansiedad

  • Crisis de pánico

  • Depresión

  • Hipocondriasis

  • Somatización

  • Respiratorias

  • Neumonía

  • Asma

  • Tos crónica

  • Gastrointestinal

  • Reflujo gastroesofágico

  • Esofagitis inducida por medicamentos

  • Cuerpo extraño en esófago

  • Espasmo esofágico

  • Acalasia

  • Gastritis

  • Úlcera gástrica

  • Intestino irritable

  • Colecistitis

  • Pancreatitis

  • Glándulas mamarias

  • Ginecomastia

  • Embarazo

  • Mastitis

  • Enfermedad fibroquística

  • Idiopático

  • Síndrome de Tietze

  • Pleurodínia

  • Herpes zoster


Si usted ha notado alguno de estos síntomas, ¡acuda con nosotros! Estamos para ayudarle.

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